España vuelve a coquetear con un eslogan de manual: “prohibir las redes sociales para menores”. Suena contundente, queda bien en un corte de vídeo y da la sensación de que “por fin alguien hace algo”. El problema es que un titular no es una política pública, y menos cuando hablamos de infancia, salud mental, seguridad y un ecosistema digital diseñado —literalmente— para captar atención. La última ofensiva anunciada por el Gobierno (“ban” para menores de 16 y verificación de edad “de verdad”) encaja demasiado bien en el molde de la política de impacto, pero al menos reabre una agenda que debería estar mucho más avanzada.
Leer másProhibir las redes: una medida compleja e insuficiente











